Pura Fragancia Volver a la tienda

Quiénes somos

Pura Fragancia nació recorriendo bases, escuchando a cada cliente y fabricando soluciones reales para las fuerzas de seguridad.

Desde 2014 Fabricación propia Mayoristas y minoristas

De un rollo de tela a nuestro propio taller

Comencé este emprendimiento alrededor del año 2014, cuando un amigo que estaba en el rubro me recomendó fabricar ropa para las fuerzas de seguridad. Compré un rollo de tela y empecé llevando el material a un cortador y luego a confección. Después salía a recorrer y ofrecer cada producto de forma presencial a los clientes.

Uno de nuestros momentos más importantes llegó con el comienzo de la Policía Local: uniformes de camisa blanca con todos sus detalles —estampados, bordados y terminaciones— y pantalón Ripstop turquesa. Durante un tiempo, los vendedores de uniformes no querían fabricarlo. Ahí decidí animarme: conocí al jefe de Policía Local de Lomas de Zamora, quien me consiguió una muestra del uniforme, y pude desarrollarlo y fabricarlo tal cual el original. Fui el primero en desarrollar y fabricar ese uniforme.

Las ventas crecieron muchísimo porque prácticamente nadie más lo hacía; muchos pensaban que ese uniforme iba a durar muy poco. Yo recorría la mayoría de las bases de Policía Local para ofrecer y vender el producto. Con el tiempo también empecé a venderlo al por mayor.

Alrededor de 2016, el gobierno decidió pasar la Policía Local a la Policía de la Provincia. El cambio fue un desafío enorme: nuestros clientes tuvieron que salir rápidamente a comprar el uniforme azul y yo tenía muy poco stock de ese color. Hubo que volver a fabricar, empezar otra etapa y competir con quienes llevaban años trabajando ese uniforme.

Hoy seguimos avanzando. Contamos con taller propio de corte, donde damos el primer paso de cada uniforme, y trabajamos con modelistas para realizar modificaciones según las necesidades de cada cliente. Seguimos atentos a quienes confían en nosotros, tanto mayoristas como minoristas, buscando mejorar cada producto y acompañarlos en lo que necesiten.